Se va desangrando el alma
y sal llora el corazón,
en la mirada un quebranto,
se apaga al caer el sol.
Azucenas mortecinas,
sin perfume y sin color,
el poeta sin su pluma,
sin su musa , sin amor.
Y en el campo se deshoja,
este olmo centenario
estación tras estación,
muere un poco cada año.
La poesía te desnuda,
sin querer en cada verso,
al escribir das la vida,
y a cada lector un beso.
y sal llora el corazón,
en la mirada un quebranto,
se apaga al caer el sol.
Azucenas mortecinas,
sin perfume y sin color,
el poeta sin su pluma,
sin su musa , sin amor.
Y en el campo se deshoja,
este olmo centenario
estación tras estación,
muere un poco cada año.
La poesía te desnuda,
sin querer en cada verso,
al escribir das la vida,
y a cada lector un beso.

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